busco mi piel, busco mis ojos
busco mis manos, busco mis pies, busco mi cuerpo.
Hoy por hoy busco mi carne, miro a la gente...
devastadoras las miradas que osan encontrarme
miradas de odio, de rencor, de pesadillas en vida
miradas desoladas -sino hundidas en el fango de la soledad-
miradas tímidas, ansiosas por posarse en el cielo...
Pasos enormes, zancadas desmesuradas
caminante sin rumbo, ambulante sin corazón
pobre de espíritu, comedor de calles, tragador de cemento, devorador de espíritus.
Hoy por hoy mi alma se entremezcla, se funde con el alma de la ciudad
camina por un mar de olores, de pensamientos e ideas difusas
hoy por hoy mi alma no entiende nada, ansía el color, el sabor de la vida
hoy por hoy mi alma sangra, mi alma yace a los pies de una sombra
hoy por hoy mi alma se pregunta si acaso esa es la sombra del cielo...
pues la sobra del cielo no juzga, no perdona ni condena...
pues el cielo es solo cielo, eterno resplandor, eterno gigante
que nos entrega una invitación, una invitación a mirarnos...
Mas nunca mires al cielo, el es un infinito espejo, basto e inmenso
nunca mires al cielo, el te mostrará lo que eres…
nunca mires al cielo, a menos que… a menos que puedas mirarte a ti mismo…
si eres capas de mirarte... pregúntale a él... el cielo.
Pasos agigantados doy, da mi alma, da mi esencia, da mi espíritu
da mi mente, da mi cuerpo.
Pasos agigantados da mi mente, cuando le falta el alma
pasos agigantados da mi ser, cuando le falta cuerpo, alma y mente...
... pasos agigantados doy, hoy por hoy, hacia la llanura de la muerte.
Estibaliz.